Los datos de afiliación, desempleo y contratación correspondientes a enero de 2026 confirman, con mayor intensidad de la prevista, lo que el análisis macroeconómico venía anticipando desde finales de 2025: el mercado laboral español está perdiendo tracción.
No estamos ante un cambio abrupto de ciclo ni ante un deterioro estructural del empleo, pero sí ante una desaceleración clara, que se manifiesta con especial crudeza en los meses de ajuste estacional y que obliga a una lectura más matizada de los datos.
Un enero especialmente negativo para el empleo
Enero es tradicionalmente un mes adverso para el mercado laboral. Sin embargo, el comportamiento observado en este inicio de 2026 destaca por su magnitud.
La pérdida de 270.782 afiliados a la Seguridad Social convierte este dato en el peor mes de enero desde 2012, excluyendo los años de crisis sistémica. Se trata de un ajuste que no puede explicarse únicamente por la estacionalidad.
Este retroceso refleja también una menor capacidad del tejido productivo para seguir absorbiendo empleo tras varios años de crecimiento intenso, en un contexto económico que empieza a mostrar signos de enfriamiento.
Afiliación: crecimiento estructural, menor dinamismo coyuntural
Pese al fuerte ajuste mensual, la afiliación mantiene un crecimiento interanual del 2,3%, con 477.818 afiliados más que en enero de 2025.
Este dato confirma que el empleo sigue creciendo en términos estructurales. No obstante, el ritmo es más moderado y sensible al contexto económico general.
El mercado laboral español entra así en una fase más madura del ciclo, donde los avances son menos intensos, más volátiles y más dependientes del entorno macroeconómico.
Paro registrado y paro efectivo: una brecha que no deja de ampliarse
El paro registrado aumenta en enero en 222.853 personas, hasta situarse en 2.631.523 desempleados. Se trata de un incremento elevado, aunque coherente con el patrón estacional tras el cierre de la campaña navideña.
Sin embargo, el análisis no debe quedarse únicamente en el dato administrativo.
Si se incorporan los trabajadores fijos discontinuos inactivos, el denominado paro efectivo se aproxima ya a los 3,3 millones de personas.
La brecha entre paro registrado y paro real ronda las 900.000 personas, una diferencia que no es coyuntural, sino estructural, y que condiciona de forma significativa la lectura real del mercado de trabajo.
Inestabilidad laboral más allá de la estadística
Este desfase estadístico explica por qué, pese a los buenos registros oficiales de afiliación, una parte relevante de la población activa sigue experimentando situaciones recurrentes de inactividad.
Las trayectorias laborales son cada vez más fragmentadas, con alternancia frecuente entre periodos de empleo y no empleo que no siempre quedan reflejados en las estadísticas tradicionales.
La contratación confirma el enfriamiento del ciclo
La contratación es, una vez más, el indicador adelantado más claro del cambio de fase del mercado laboral.
En enero se registraron 1.163.555 contratos, lo que supone:
- una caída del 5,4% mensual, y
- un descenso del 4,1% interanual, con 50.350 contratos menos que en enero de 2025.
Esta evolución confirma una tendencia de enfriamiento que ya se venía observando en los últimos meses de 2025.
Menos contratos y peor composición
La composición de la contratación refuerza este diagnóstico.
Solo en torno al 20% de los nuevos contratos son indefinidos a tiempo completo. El resto se reparte entre contratación temporal, fijos discontinuos y otras fórmulas de menor estabilidad.
- la fuerte caída de los contratos temporales (−12% mensual),
- el ajuste intenso en los fijos discontinuos (−20%),
- y el mayor peso relativo de contratos de corta duración.
Todo ello apunta a una mayor prudencia empresarial en la toma de decisiones de contratación.
Ahora de cada 100 contratos registrados el 58% son temporales y un 42% son indefinidos. Esto supone una caída sensible de la contratación temporal, que estaba en un 63% en el mes de diciembre. Los contratos indefinidos sin embargo han subido sensiblemente con respecto a diciembre.
Pero de los llamados contratos estables, que suman indefinidos ordinarios y fijos discontinuos, se ha producido una caída notable de los fijos discontinuos, ocupando el 27% de estos contratos estables. Sin embargo, los contratos indefinidos ordinarios ocupan el 73%, cuando en diciembre eran del 64%, en noviembre el 68%, y en septiembre y octubre el 67%.
El contexto macroeconómico: menos viento de cola
El comportamiento del mercado laboral no puede analizarse de forma aislada.
Las previsiones macroeconómicas para 2026 coinciden en señalar una desaceleración del crecimiento, con un PIB que seguirá avanzando, pero a ritmos inferiores a los de 2024 y 2025.
El menor impulso del consumo privado, la moderación de la inversión y un entorno internacional más frágil reducen el margen para crecimientos intensos del empleo.
Este contexto no anticipa una destrucción masiva de puestos de trabajo, pero sí un escenario de menor dinamismo, contratación más selectiva y mayor sensibilidad a la estacionalidad.
La visión institucional: luces y sombras
Desde el ámbito institucional, el Ministerio de Trabajo y el Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones ponen el acento en los 21,57 millones de afiliados, máximo histórico para un mes de enero.
También destacan el buen comportamiento del empleo entre trabajadores extranjeros y mayores de 64 años, elementos que reflejan transformaciones estructurales positivas del mercado laboral español.
Contraste analítico necesario
Sin embargo, el contraste entre la lectura oficial y el análisis de fondo pone de manifiesto la necesidad de una aproximación más completa.
El empleo resiste, pero lo hace en un contexto de:
- menor dinamismo,
- mayor fragmentación de las trayectorias laborales,
- y un peso creciente de figuras contractuales que suavizan el ajuste estadístico sin eliminar la inestabilidad real.
Previsiones para febrero de 2026: un mes de transición
Tras el ajuste de enero, febrero suele actuar como un mes de transición con correcciones parciales. Bajo nuestro modelo de Blasco de Luna & Asociados, proyectamos las siguientes cifras:
Afiliación a la Seguridad Social
Se espera una reactivación del mercado laboral, aunque condicionada por el menor dinamismo del ciclo económico actual.
- Previsión de afiliación media: 21.634.000 afiliados.
- Variación mensual: +60.368 personas (+0,28%).
- Variación interanual: +2,2% (manteniendo el crecimiento estructural de los últimos doce meses).
Paro Registrado
El desempleo registrará una corrección a la baja tras el fuerte repunte estacional del mes anterior.
- Previsión de paro registrado: 2.600.000 personas.
- Variación mensual: −31.523 personas (−1,20%).
- Variación interanual: −0,8% (continuando la tendencia de reducción anual, aunque a menor ritmo).
Contratación Laboral
La contratación mostrará una estabilización operativa con un ligero repunte respecto a los bajos niveles de enero.
- Previsión de contratos totales: 1.205.000 contratos.
- Evolución: Se estima un incremento mensual del +3,5%, con una mejora relativa en el peso del contrato indefinido ordinario frente al fijo discontinuo, que seguirá acusando el ajuste de las campañas estacionales.
Un 2026 con viento de cara
Enero deja un mensaje claro: el mercado laboral español sigue creciendo, pero lo hace con menos intensidad y en un entorno más exigente.
La lectura de los próximos meses será clave para determinar si estamos ante una desaceleración ordenada o ante un ajuste más profundo del empleo en un 2026 marcado por menor crecimiento económico y mayor incertidumbre.



