La Encuesta de Población Activa (EPA) del primer trimestre de 2026 confirma un cambio de fase en el mercado laboral español. La ocupación cae en 170.300 personas respecto al cierre de 2025, hasta los 22.293.000 ocupados. La tasa de paro vuelve a superar el umbral del 10% y se sitúa en el 10,83%.
Estos datos no responden únicamente a un ajuste estacional. Reflejan el agotamiento del ciclo expansivo y la persistencia de fragilidades estructurales que el ruido coyuntural no debe ocultar.
📥 Descargar informe completo en PDF
Acierto del 99,96% en la previsión de ocupados
Nuestro modelo, basado en estacionalidad histórica, elasticidad empleo-PIB y datos de afiliación a la Seguridad Social, anticipó en enero un dato de 22.283.600 ocupados. La cifra real ha sido de 22.293.000.
La desviación es de apenas 9.400 personas, lo que equivale a un acierto del 99,96%. La previsión de parados se desvió un 5,15% al alza por factores no anticipables: la DANA en Andalucía, las inundaciones en Cataluña, las disrupciones ferroviarias y la escalada del conflicto en Irán a partir de marzo, que ha rebrotado la inflación hasta el 3,4%.
El sector privado absorbe todo el ajuste
El dato más relevante para entender el ciclo no es el agregado, sino la composición. El sector privado ha destruido 191.400 empleos en el trimestre. En el mismo periodo, el sector público ha generado 21.100 nuevos efectivos.
En los últimos doce meses, el empleo público crece a un ritmo del 4,67%, frente al 1,99% del sector privado. El empleo público crece a más del doble de velocidad que el privado. Esta dinámica plantea serias dudas sobre la sostenibilidad del modelo en un contexto de revisión de las reglas fiscales europeas.
Calidad del empleo: caen jornada completa y autónomos
El empleo a tiempo completo desciende en 116.500 personas. Los asalariados se reducen en 102.900, con caídas tanto en indefinidos (−17.600) como en temporales (−85.400).
Mención especial merece el comportamiento de los trabajadores por cuenta propia, que retroceden en 68.600 personas (−2,08%). Los empresarios sin asalariados pierden 59.900 efectivos. Los autónomos ya acumulan una caída interanual del 1,02%, una señal de fatiga del tejido empresarial pequeño y mediano que no debería pasar desapercibida.
Mapa territorial: Cataluña preocupa, Canarias resiste
Cataluña registra el mayor deterioro del trimestre, con 84.400 parados más (un repunte del 24%) y una pérdida de 46.300 ocupados. Es el dato territorial más alarmante y obliga a una vigilancia especial sobre la dinámica del empleo catalán.
Baleares acusa el habitual fin de la temporada baja con 39.800 parados adicionales. Madrid mantiene la tasa de paro más baja del país (7,91%) y Andalucía la más alta (14,66%).
Canarias es la única comunidad que crea empleo neto en el trimestre (+17.000), confirmando el efecto refugio del turismo español frente a las tensiones geopolíticas en otros mercados competidores.
La inmigración, motor estructural del mercado laboral
La población activa supera por primera vez los 25 millones de personas (25.001.600). Este récord es atribuible casi en su totalidad al impulso demográfico extranjero: la población activa extranjera crece en 65.800 personas en el trimestre, mientras que la española se reduce en 4.600.
La ocupación extranjera crece al 4,36% interanual, frente al 2,1% de los nacionales. El empleo extranjero crece más del doble de rápido que el nacional. Sin este flujo, la economía estaría prácticamente estancada en términos de oferta de trabajo.
Sin embargo, la tasa de paro extranjera asciende al 17,23%, casi el doble de la nacional, y ha subido 2,71 puntos en el trimestre. La regularización extraordinaria prevista para alrededor de 550.000 trabajadores extracomunitarios podría aliviar parcialmente esta tensión.
Más allá del titular: el paro efectivo supera los 3 millones
La cifra oficial de 2.708.600 parados infraestima la verdadera dimensión del desempleo. Si se incorporan los fijos discontinuos en cese de actividad y los demandantes desanimados, el paro efectivo en España sigue claramente por encima de los 3 millones de personas.
El indicador de hogares con todos sus miembros activos en paro arroja una señal igualmente preocupante: 850.700 hogares se encuentran en esta situación, tras un incremento de 78.500 en el trimestre. Casi un millón de núcleos familiares no perciben ningún ingreso laboral.
Productividad estancada: la paradoja del empleo y los salarios
España ha creado más de 2,4 millones de empleos en los últimos cuatro años, pero esta mejora cuantitativa convive con una percepción social de estancamiento de la capacidad adquisitiva. La economía crece más por acumulación de empleo que por mejoras de productividad.
La productividad por hora trabajada apenas ha avanzado en seis años. La remuneración bruta por asalariado, descontadas cotizaciones e IRPF, se encuentra todavía un punto por debajo de su nivel de finales de 2019.
Deuda, déficit y Seguridad Social: el otro frente
La deuda pública española cerró 2025 en el 100,8% del PIB, todavía 23 puntos por encima de los niveles previos a la pandemia. El déficit del conjunto de las Administraciones Públicas alcanzó el 2,4% del PIB.
El sistema de la Seguridad Social cerró 2025 con un déficit de 5.550 millones de euros antes de transferencias del Estado. Estas transferencias ya representan cerca del 18% de los ingresos totales del sistema. El gasto en pensiones supera los 195.000 millones y crece al 6,1% anual.
La pregunta de fondo es si el ritmo de creación de empleo actual, sostenido por inmigración y por sectores de productividad media o baja, es suficiente para garantizar la sostenibilidad del sistema. Nuestra lectura es que no lo es.
Riesgos del entorno: Irán, aranceles e inflación
El conflicto en Irán es el principal foco de incertidumbre. El Brent se situó en 85 dólares por barril en marzo y, según los principales servicios de estudios, podría restar 0,2 puntos al PIB español en 2026 y añadir 0,3 puntos a la inflación. El IPC ya repuntó hasta el 3,4% en marzo, con la subyacente en el 2,9%.
A esto se suma la política comercial estadounidense (las exportaciones españolas a EE.UU. cayeron un 11% entre abril y diciembre de 2025) y la fragilidad presupuestaria interna por la ausencia de Presupuestos Generales del Estado para 2026.
Previsión para el segundo trimestre de 2026
Aplicando nuestra metodología, anticipamos los siguientes valores para el segundo trimestre de 2026:
- Ocupados: 22.694.300 (+401.300, +1,80% trimestral)
- Parados: 2.559.600 (−149.000, −5,50% trimestral)
- Tasa de paro: 10,14% (−0,69 puntos porcentuales)
El segundo trimestre histórico es, con diferencia, el más favorable del año para el mercado laboral español, gracias al inicio de la campaña turística, el efecto Semana Santa y las campañas agrícolas de primavera. Aplicamos sobre la estacionalidad histórica un factor de moderación que recoge el menor dinamismo del PIB previsto y el efecto inflación.
La tasa de paro se situaría así por debajo del 10,2%, pero seguiría siendo la más alta de la Unión Europea.
Visión 2026: el reto no es crear más empleo, sino crearlo mejor
España cerrará 2026 con una tasa de paro media probablemente próxima al 9,8% y un volumen de ocupación que rondará los 22,7-22,8 millones de personas en media anual.
Los retos prioritarios para los próximos trimestres son cinco: la calidad del empleo y la productividad por hora trabajada; la integración del talento extranjero; la sostenibilidad del sistema de Seguridad Social y de las cuentas públicas; la corrección del cuello de botella inmobiliario; y la reducción de la dependencia del empleo público como motor del agregado.
El reto de 2026 no es seguir creando empleo. Es crearlo mejor: con mayor productividad, con mayor calidad contractual y con un encaje sostenible en el modelo fiscal. Solo así la mejora macroeconómica se trasladará al bienestar percibido por los hogares.
📥 Descarga el informe completo
Si deseas profundizar en el análisis, puedes descargar el informe completo en formato PDF con la metodología detallada, las tablas comparativas, el desglose territorial completo y la proyección T2 2026 razonada:



